HEMEROTECA : Edición del 3 de noviembre de 2008
OPINION
Última actualización 03/11/2008@07:25:34 GMT+1
De todos es conocida la discriminación que la sociedad en general mantiene aun con las personas que sufren una enfermedad mental. Poco a poco desde las instituciones públicas y sanitarias, desde las organizaciones internacionales, la OMS, y sobre todo desde las Asociaciones y Federaciones, venimos trabajando para erradicar el estigma que pesa sobre estos enfermos e ir concienciando a la sociedad de la realidad de la problemática de las personas afectadas.
Pero lo que nos duele mas, es cuando nos damos cuenta que también esta discriminación existe en profesionales de la salud y Centros Hospitalarios, Centros de trabajo Protegido etc.
Y este es el caso que personalmente he podido vivir estos días en un Centro, tan importante desde el punto de vista Sanitario, como es la FE de Valencia, por el que hago este escrito para que sirva de denuncia y reivindicación.
Se da el caso de que una persona con enfermedad mental hace un intento de suicidio arrojándose por un balcón.
Es ingresada en la FE, y afortunadamente e incluso inexplicablemente, pese haber sido desde un tercer piso no sufre mas que pequeñas heridas y una pequeña lesión pulmonar (según nos informan en un principio) por lo que es ingresada. A los tres días y sin que medie en ello la Psiquiatra que la vio en urgencias, le conceden el Alta Hospitalaria y según consta en el informe de alta, pasa a tratamiento ambulatorio, aunque tiene que volver a los catorce días por consultas externas de la propia FE para ver la evolución de su lesión pulmonar.
Pero de tratar la causa que motivó el trauma, o sea de su enfermedad, nada; como si no existiera o no les importara, el comentario de la psiquiatra al enterarse es “a los enfermos mentales les huyen y se los quitan de encima en cuanto pueden”, Y esto es algo que se palpa, que se nota, y prueba de ello es que después de los catorce días al pasar por las visitas externas llevando una placa de tórax que previamente se le hizo en el Arnau, descubrieron que tenia dos costillas rotas, además el hecho de no pasarla a la planta de psiquiatría como es preceptivo o al menos permitir que la psiquiatra haga un seguimiento y pueda derivarla ella.
Ello provocó que dos días después yo tuviera que ser quien la ingresar por urgencias en el Hospital Arnau de Vilanova, al observar en ella graves problemas sicóticos con delirios y alucinaciones y peligro de que volviera a producir un nuevo intento, y este ya había sido el tercero, dos de ellos en nueve meses.
Y lo peor del caso es como me han dicho en el Arnau, allí estará unos días pero que como es un Hospital de Agudos en cuanto momentáneamente esté estabilizada, al no haber recursos sanitarios donde la puedan tener durante un tiempo prudencial viendo su evolución y comprobando que no vuelven a aparecer síntomas sicóticos, nos la mandaran a casa haciendo recaer sobre nosotros, los padres, la responsabilidad de cuidarla y atenderla a ella y a sus cuatro hijos en nuestro domicilio y esperar que no se produzca un cuarto intento que podría ser definitivo.

SALVADOR BAYARRI HAYA

Comenta esta noticia

Nombre :
E-mail(*) :
Comentario :
(*) Su dirección de e-mail no será publicada ni usada con fines publicitarios.

Edita Edic. y Public. Terra c/Isabel la Catolica, nº1 Benetusser (VALENCIA) Tel. 963 75 12 01 Fax 963 75 30 71 www.edicionesterra.es Mail de redacción : boletindigital@cronicalocal.com
Diseño web: admin@cibeles.net | Páginas creadas con